Políticas públicas y su déficit
España,
¿estado de bienestar? Hoy por hoy y en los tiempos en los que nos movemos, para
mí, afirmar que España es un estado de bienestar sería mentir y decir que
estamos cambiando para mejorar sería más engaño todavía.
No podemos
considerar que un país como España sea un Estado de Bienestar, ni mucho menos,
¿por qué? La respuesta es evidente, incluso para el que no tenga mucha idea de
política o economía.
Es difícil entender que en el tiempo en el que vivimos, no
seamos capaz de mejorar, sino todo lo contrario. Por esa razón no puedo decir
que España en estos momentos sea un Estado de Bienestar ni que esté luchando
para conseguirlo.
Un Estado de
Bienestar intenta asegurar el bienestar y mejorar la calidad de vida de las
personas, esa es la teoría, muy bonita para quién se la crea.
En España
cada día la clase pobre es más pobre, los ricos más ricos, los trabajadores
trabajan más por menos dinero…
No podemos
hablar de Estado de Bienestar en un país en el que no son capaces de asegurar
nuestra protección, hay escasa autoridad… Todo nos molesta, no aguantamos nada,
somos malos con las personas que tenemos al lado… Si nosotros nos somos capaces
de ayudar a quién tenemos cerca, no podemos pretender que los políticos nos
salven de este problema en el que nos encontramos inmersos.
Cada día hay
más recortes en las pensiones, en la ley de dependencia, en sanidad, educación
y sobre todo servicios sociales, el gran excluido en los presupuestos de este
país.
Es difícil
entender por qué no se invierte en estudios contra enfermedades, por qué no se
destina dinero a las Universidad que es dónde se crea el futuro, dónde se forma
a las personas para poder trabajar y ayudar. Y es más difícil todavía entender
por qué no hay dinero para hospitales, centros médicos, operaciones… Es nuestra
salud y la están poniendo en peligro. No todo el mundo tiene dinero para pagar
hospitales, consultas y tratamientos privados.
La creación
de empleo tampoco es un punto fuerte en este país, se debería ayudar a la pequeña empresa porque es quién
proporciona empleo y no a grandes empresas que deciden construir fábricas en
otros países dónde la mano de obra y la materia prima es más barata y todo por
enriquecerse un poco más.
Están
consiguiendo que aumenten las desigualdades sociales, ya no es cuestión de ideología política, da igual
quién gobierne, la derecha o la izquierda. En sus programas ya no defienden sus
ideales.
Estamos a la
cola de la Unión Europea y lo seguiremos estando si no cambiamos. ¿Dónde se
invierte el dinero de nuestro país? Está claro que en mejorar el bienestar y la
calidad de vida de los ciudadanos no.
Un país como
España no puede defender la privatización de los servicios sociales, la
sanidad, la educación… Sería la ruina del país y de los ciudadanos. Aumentaría
la pobreza y solo los muy ricos podrían subsistir en este sistema como es en el
caso de Estados Unidos.
No entiendo
por qué no se dan cuenta que esa no es la forma de llevar un país, que
invierten más dinero en sanidad que cualquier otro y deja fuera al 40%
aproximado de la población. Las personas se endeudan porque no son capaces de
pagar las facturas de cifras astronómicas en sanidad. Es una pena que grandes
empresas aseguradoras estadounidenses tengan tanto poder para poder decidir
sobre un país, en este caso en tener voz y voto y no querer que la sanidad sea
pública y universal. El dinero lo mueve todo, quién tiene mucho tiene asegurado
su bienestar y quién no tiene, desgraciadamente no.
Laura
Carrasco González.
3º Educación
Social. Servicios Sociales.