miércoles, 22 de octubre de 2014

Políticas públicas y su déficit

Políticas públicas y su déficit

España, ¿estado de bienestar? Hoy por hoy y en los tiempos en los que nos movemos, para mí, afirmar que España es un estado de bienestar sería mentir y decir que estamos cambiando para mejorar sería más engaño todavía.

No podemos considerar que un país como España sea un Estado de Bienestar, ni mucho menos, ¿por qué? La respuesta es evidente, incluso para el que no tenga mucha idea de política o economía. 
Es difícil entender que en el tiempo en el que vivimos, no seamos capaz de mejorar, sino todo lo contrario. Por esa razón no puedo decir que España en estos momentos sea un Estado de Bienestar ni que esté luchando para conseguirlo.

Un Estado de Bienestar intenta asegurar el bienestar y mejorar la calidad de vida de las personas, esa es la teoría, muy bonita para quién se la crea.
En España cada día la clase pobre es más pobre, los ricos más ricos, los trabajadores trabajan más por menos dinero…
No podemos hablar de Estado de Bienestar en un país en el que no son capaces de asegurar nuestra protección, hay escasa autoridad… Todo nos molesta, no aguantamos nada, somos malos con las personas que tenemos al lado… Si nosotros nos somos capaces de ayudar a quién tenemos cerca, no podemos pretender que los políticos nos salven de este problema en el que nos encontramos inmersos.

Cada día hay más recortes en las pensiones, en la ley de dependencia, en sanidad, educación y sobre todo servicios sociales, el gran excluido en los presupuestos de este país.
Es difícil entender por qué no se invierte en estudios contra enfermedades, por qué no se destina dinero a las Universidad que es dónde se crea el futuro, dónde se forma a las personas para poder trabajar y ayudar. Y es más difícil todavía entender por qué no hay dinero para hospitales, centros médicos, operaciones… Es nuestra salud y la están poniendo en peligro. No todo el mundo tiene dinero para pagar hospitales, consultas y tratamientos privados.

La creación de empleo tampoco es un punto fuerte en este país, se debería ayudar  a la pequeña empresa porque es quién proporciona empleo y no a grandes empresas que deciden construir fábricas en otros países dónde la mano de obra y la materia prima es más barata y todo por enriquecerse un poco más.
Están consiguiendo que aumenten las desigualdades sociales, ya  no es cuestión de ideología política, da igual quién gobierne, la derecha o la izquierda. En sus programas ya no defienden sus ideales.
Estamos a la cola de la Unión Europea y lo seguiremos estando si no cambiamos. ¿Dónde se invierte el dinero de nuestro país? Está claro que en mejorar el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos no.

Un país como España no puede defender la privatización de los servicios sociales, la sanidad, la educación… Sería la ruina del país y de los ciudadanos. Aumentaría la pobreza y solo los muy ricos podrían subsistir en este sistema como es en el caso de Estados Unidos.
No entiendo por qué no se dan cuenta que esa no es la forma de llevar un país, que invierten más dinero en sanidad que cualquier otro y deja fuera al 40% aproximado de la población. Las personas se endeudan porque no son capaces de pagar las facturas de cifras astronómicas en sanidad. Es una pena que grandes empresas aseguradoras estadounidenses tengan tanto poder para poder decidir sobre un país, en este caso en tener voz y voto y no querer que la sanidad sea pública y universal. El dinero lo mueve todo, quién tiene mucho tiene asegurado su bienestar y quién no tiene, desgraciadamente no.


Laura Carrasco González.
3º Educación Social. Servicios Sociales.