El maltrato y el acoso a menores es un grave
problema que afecta a nuestra sociedad hoy en día. Es un fenómeno que no nace de
esta sociedad egoísta y materialista que nos rodea, este problema lleva
existiendo desde hace muchos años.
No es solo un juego de niños, una forma de pasar el
rato en el recreo, el maltrato y acoso a menores se produce con más frecuencia
en los hogares de nuestro país. Padres que maltratan a sus hijos, les insultan
y manipulan en función de sus intereses.
Es un tema difícil y a la vez delicado de trabajar
ya que estamos hablando de menores. Es un problema multidimensional en el que
deben intervenir un equipo variado de profesionales para tratarlo e intentar
erradicarlo. Como he dicho, para afrontar esta situación es necesario, que diferentes
profesionales de diversas disciplinas trabajen en equipo.
Es frecuente pensar que en este tema trabajan
psicólogos o pedagogos pero no debemos olvidar la figura del educador social,
una de las piezas claves a la hora de intervenir.
La figura del educador social interviene desde la
educación, educar en valores…
El educador social es una pieza muy importante a la
hora de trabajar en este tema. Debemos tener especial cuidado a la hora de
trabajar con la víctima ya que su autoestima está dañada y por los suelos.
El acoso y maltrato no se ve a simple vista, es difícil de detectar si no hay indicios evidentes o pruebas que nos puedan llamar la atención para hablar de maltrato.
Cada intervención que realicemos debe estar
personalizada y dirigida a la persona que tiene el problema, nunca debemos
generalizar y no olvidar que debemos siempre tener en cuenta como se encuentra
la víctima.
La educación social o el educador social debe
trabajar para prevenir estas situaciones, tanto a nivel familiar como escolar.
Nadie debe ser menospreciado ni
minusvalorado. Vivimos en un país de igualdad, de dignidad, de respeto e
igualdad de oportunidades. Nada ni nadie tiene el derecho de privarnos de
nuestros derechos como persona.
En caso que se haya producido un caso de acoso o
maltrato hacia algún menor, el trabajo del educador social no será preventivo,
ahora es el momento de intervenir para solucionar el problema.
Una de las técnicas para superar situaciones
traumáticas que hemos sufrido en algún momento de nuestra vida son las técnicas
de intervención grupal, en la que personas que han pasado por nuestra misma
situación y haya sido capaz de salir de ella. Estamos trabajando con niños, por
lo que es más complicado y debemos tener especialmente cuidado si utilizamos
esta técnica.
Es importante ofrecer apoyo en todo momento a la
víctima y a la familia para que se sienten arropados. Por otro lado también
tenemos que mantener alejado a la víctima y al acosador.
Laura Carrasco González.
3º Educación Social. Servicios Sociales.